Empieza por una comida
Elige una comida del día que quieras organizar mejor. Piensa en dos o tres opciones que disfrutes y que puedas preparar con los ingredientes disponibles en casa.
Facilita la preparación
Haz una lista breve antes de comprar y deja algunos ingredientes lavados o porcionados. Una opción congelada puede ser práctica si la conservas y preparas según las instrucciones del fabricante.
Ajusta sin rigidez
Una rutina útil se adapta a tus horarios, presupuesto y preferencias. Si tienes necesidades de salud específicas, consulta a un profesional de nutrición para recibir orientación individual.